Harbinger, fabricante californiano de chasis eléctricos para camiones medianos, anunció el jueves 5 de noviembre una ronda Serie D de 240 millones de dólares. La codirigieron Tiger Global, el fondo de impacto tecnológico de Capricorn y Ridgeline, una firma especializada en defensa. La ronda llega cinco semanas después del pedido de FedEx por 2.000 camiones eléctricos y más de 300 millones de dólares, del que Transporte.com informó el 3 de octubre.
FedEx vuelve a poner dinero
FedEx entró otra vez como inversionista estratégico, junto con THOR Industries y a través de TechNexus, según FreightWaves. Se sumaron Fidelity, Squarepoint Capital y Xantium, fondos que suelen invertir en empresas antes de que coticen, y repitieron Maniv, Greycroft y Leitmotif, una firma respaldada por Volkswagen. TechCrunch publica que Harbinger estudia salir a bolsa, y su director ejecutivo, John Harris, dijo a Bloomberg que buscó inversionistas “orientados a mercados públicos”. Paul Melander, vicepresidente sénior de seguridad y transporte de FedEx, ya tiene un asiento en el consejo.
La empresa dice haber reunido más de 650 millones de dólares desde su fundación en 2021. TechCrunch la fecha en 2022 y recuerda que la crearon exempleados de Canoo, la marca de vehículos eléctricos que quebró, y de QuantumScape. Harbinger no reveló a qué valoración cerró la ronda.
Baterías y un vehículo militar en la misma bolsa
El dinero financiará el aumento de la producción de camiones medianos y también negocios nuevos: almacenamiento de energía, generación eléctrica, conducción autónoma y defensa. La compañía no dijo cuánto irá a cada uno. Ya había comprado Phantom AI, que desarrolla software de conducción autónoma, y este verano obtuvo su primer contrato militar: fabrica la plataforma de un vehículo de suministro sin tripulación para el Ejército, dentro de un programa de American Rheinmetall que sigue en fase de prototipo.
Mil vehículos hechos, dos mil comprometidos
Harbinger fabrica chasis de clase 4 a 6, eléctricos e híbridos enchufables, con tren motriz, baterías, dirección y frenos propios. Su cabina HC, con extensor de autonomía a gasolina, alcanza hasta 500 millas (unos 800 km). La duda está en el ritmo de producción. Harris dijo a Bloomberg en septiembre que la planta acababa de terminar su vehículo número 1.000, y el contrato de FedEx exige el doble antes de que termine 2027. La relación empezó con 53 unidades en 2025, el año de la Serie C de 160 millones de dólares.
El pedido también es grande frente al mercado. Según el informe de CALSTART que cita FreightWaves, en el segundo semestre de 2025 se pusieron en circulación 12.996 vehículos de carga cero emisiones en Estados Unidos. De ellos, 12.158 eran furgonetas y apenas 838 pertenecían al resto de los segmentos, donde están los camiones medianos de reparto. Los 2.000 camiones de FedEx superan en más del doble esa cifra semestral.
Humble Robotics apuesta por los trayectos cortos
El mismo jueves, Humble Robotics, de San Francisco, cerró una Serie A de 51 millones de dólares liderada por Obvious Ventures y llegó a 75 millones en total. Su camión eléctrico y autónomo no tiene cabina, recorre hasta 200 millas (unos 320 km) a un máximo de 55 millas por hora y está pensado para acarreo portuario y traslados entre planta y almacén. Las pruebas con clientes empezarían en 2027.
Foto ilustrativa: Pavel Danilyuk
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Fuentes: TechCrunch, FreightWaves, Investing.com (con información de Bloomberg), FreightWaves (Humble Robotics), Diario Bitcoin (Humble Robotics)







