FedEx hizo un pedido vinculante de 2.000 camiones eléctricos a Harbinger, un fabricante californiano de chasis para vehículos comerciales, por más de 300 millones de dólares. Las dos empresas lo anunciaron el 30 de septiembre. Las entregas terminarían antes de que acabe 2027 y los camiones irán a las rutas de recolección y reparto de FedEx en Estados Unidos y Canadá, donde reemplazarán uno por uno a vehículos de diésel.
Es el pedido más grande que ha recibido Harbinger. La relación empezó con 53 unidades que FedEx compró y recibió en 2025, el mismo año en que codirigió la ronda de financiación Serie C de 160 millones de dólares de la empresa. FedEx es cliente e inversionista a la vez. Charged EVs y TechCrunch lo describen como un pedido vinculante, que obliga a las partes, a diferencia de una carta de intención.
Cuánto cuesta cada camión
Ninguna de las partes dio el precio por unidad. Si se divide el monto total entre los 2.000 vehículos, salen unos 150.000 dólares por camión. The Next Web indica que los modelos de clase 5 y 6 de Harbinger parten de 103.000 dólares antes de incentivos. La diferencia puede deberse a la caja de carga, a la configuración que pide FedEx o a servicios incluidos en el contrato, pero las empresas no lo detallaron.
Harbinger calcula que cada unidad ahorra en promedio 20.000 dólares al año en combustible frente al diésel que sustituye, y hasta 26.000 en California, según Charged EVs. Con 2.000 camiones, eso daría unos 40 millones de dólares al año. El cálculo pesa más ahora: el diésel llegó a 6,53 dólares por galón en Estados Unidos a finales de septiembre (post 2742) y Texas declaró desastre por su precio (post 3323).
De pilotos a flotas
El director ejecutivo de Harbinger, John Harris, dijo que FedEx demuestra que el caso de negocio funciona a escala real. Paul Melander, vicepresidente sénior de FedEx, señaló que electrificar una flota de este tamaño exige vehículos que aguanten la operación diaria. La empresa de paquetería quiere que toda su flota de recolección y reparto sea eléctrica en 2040.
El pedido llega una semana después de que Microsoft y PepsiCo anunciaran una alianza para 2.500 camiones eléctricos, con el Tesla Semi como uno de los modelos elegidos (post 2719). Aquel acuerdo apunta sobre todo al tractocamión pesado. El de FedEx es para camiones medianos de reparto, que hacen rutas cortas y regresan al mismo centro al final del día.
The Next Web recuerda que en Europa a este segmento le ha ido peor: Volta Trucks quebró en 2023 y Tevva entró en insolvencia en 2024. El freno allá ha sido la red eléctrica, porque un centro logístico puede necesitar de 10 a 20 veces su potencia actual para cargar una flota completa. FedEx no ha dicho cómo resolverá la carga en sus centros.
Fuentes: TechCrunch, Charged EVs, The Next Web.
Foto ilustrativa: Kindel Media








