La Empresa Metro de Bogotá reconoció el 7 de octubre que la Línea 1 no llegará al 90% de avance que esperaba para el 31 de diciembre. Con corte al 30 de septiembre, la obra marca 83,73%, y en septiembre sumó 1,4 puntos. Si mantiene ese paso durante octubre, noviembre y diciembre, cerrará el año entre 88% y 88,5%, según explicó su gerente, Leonidas Narváez, en una entrevista con El Tiempo.
Narváez dijo que la empresa y la interventoría enviaron requerimientos formales al consorcio chino Metro Línea 1 para que suba el ritmo. Según él, el contrato “presenta desviaciones, pero no atrasos”. Frente a la curva de programación temprana, la obra debería ir en 88,37%, así que está 4,6 puntos por debajo. Frente a la curva tardía, que pide 81,13%, va 2,6 puntos por encima, y eso es lo que permite a la empresa mantener las fechas: marcha blanca en septiembre de 2027 y operación comercial en marzo de 2028.
Las estaciones, el cuello de botella
El viaducto va en 93% y el patio taller y el material rodante siguen la curva temprana. El tren número 20 ya llegó a Cartagena y faltan 10, que estarán en el país antes de enero. El problema está en las estaciones, que van en 49% cuando la meta temprana era 64%. Sin estaciones terminadas no se pueden montar los cuartos técnicos, y eso retrasa también los sistemas y equipos. La empresa le pidió al consorcio más obreros para mampostería, pintura y fachadas, y más especialistas en sistemas eléctricos y de comunicaciones; si hace falta, que los traiga de China, y ofreció ayudar con las visas. La estación 16, en la zona del Lago, tiene suelo blando y podría no tener todos sus sistemas listos en septiembre de 2027, aunque Narváez calcula que quedaría lista un par de meses después.
La alerta llega tres días después de que el alcalde Carlos Fernando Galán, en Caracol Radio, dijera que el proyecto sigue “en el margen tolerable” de retrasos, pero que podría entrar en “una situación problemática” si no se corrigen. Galán pidió más personal en estaciones, comunicaciones y espacio público, según recogieron Colombia.com y Pulzo. La gerente para Bogotá del Gobierno nacional, Clara Lucía Sandoval, se sumó a ese pedido.
Qué cambia para quien circula por el corredor
La parte que más afecta el día a día es el espacio público. Bajo la vía hay que mover unos 300 kilómetros de redes, cuando el contrato preveía 200, y la bolsa para ese trabajo, de 171.000 millones de pesos, necesita 122.000 millones adicionales (en pesos de 2017). La empresa quiere cubrirlos con ahorros en la compra de predios, un trámite que está en fase final ante el Ministerio de Transporte. Narváez admitió que esto obligará a ajustar los plazos de entrega del espacio público, lo que significa más meses de desvíos y carriles reducidos para buses, taxis y camiones de reparto en los tramos en obra.
La cifra de desviación también se movió poco en un mes. En agosto, cuando el metro reportó 82,33% y probaba dos trenes a la vez, la Contraloría calculó que la obra iba 4,46 puntos atrás de lo programado y asumió el control fiscal del proyecto. Con el dato de septiembre, la brecha frente a la curva temprana es de 4,6 puntos, casi la misma de agosto.
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Fuentes: El Tiempo, Colombia.com, Pulzo.
Foto ilustrativa: ShijiKamio







