Hay un costo logístico que no se negocia en una mesa: lo fija el nivel del río. Un estudio elaborado por A&M Infra, de Alvarez & Marsal, para la Associação Brasileira dos Armadores de Cabotagem (Abac), calcula que la estiaje en el Norte de Brasil puede encarecer el transporte de contenedores hacia Manaus hasta 147%.
Una aclaración sobre esa cifra, porque circuló de dos formas. Varios medios titularon “hasta 150%” y otros “147%”: es el mismo estudio, redondeado de distinta manera. Y hubo un tercer encuadre —”más que duplicar el costo”— que también es correcto, porque cualquier alza superior a 100% duplica. No son datos en conflicto; son la misma proyección contada distinto.
Cómo se llega a ese número
El estudio modela escenarios según cuánto calado pierdan los buques:
- Con una restricción de 2 metros: la capacidad cae 35% y el costo unitario sube 63%.
- Con una restricción de 3,2 metros: la capacidad de transporte cae 55%, y ahí aparece el salto de costo hasta 147%.
La mecánica es más simple de lo que parece, y es la misma que conoce cualquiera que haya mandado un camión a media carga: aunque el buque lleve menos, gran parte de los costos del viaje se mantienen. Combustible, tripulación, practicaje y tiempo de viaje no bajan en proporción a la carga. A eso se suman atrasos, omisión de escalas, almacenaje adicional y, cuando la cosa se complica, soluciones logísticas alternativas que siempre cuestan más.
El precedente que nadie en Manaus olvidó
Esto ya pasó, y con números documentados. En octubre de 2023, el movimiento de contenedores en Manaus cayó 85% frente a agosto de ese año, que había sido el pico. En noviembre la caída fue de 79%. Durante semanas, la profundidad en los puntos críticos directamente inviabilizó el paso de los buques.
Para la Zona Franca de Manaus eso no es un inconveniente logístico: es una interrupción de la producción. El polo industrial depende de que insumos entren y producto terminado salga por vía fluvial, y no hay una carretera que absorba ese volumen.
Lo urgente: la ventana es ahora
El dato operativo más relevante del reporte no es la proyección de costo, sino el calendario. El director ejecutivo de la asociación señaló que las empresas ya esperan alguna restricción a la navegación en la última semana de septiembre. Es decir, esta.
Para quien tenga carga comprometida hacia el Amazonas, las decisiones prácticas son de corto plazo: adelantar embarques mientras haya calado, revisar cláusulas de sobrecosto por restricción fluvial en los contratos vigentes, y asumir que las escalas anunciadas pueden omitirse sin demasiado aviso.
Vale una nota de contexto: parte de la cobertura atribuye la estiaje al efecto de El Niño. El estudio modela el impacto según el calado disponible, no según la causa climática, así que la proyección de costo se sostiene con independencia de cómo se etiquete el fenómeno.
Fuentes consultadas: Valor Econômico, Estadão, CNN Brasil, Canal Rural, Portos e Navios, Agência iNFRA, O Povo y Amazonas Atual.
Fotografía ilustrativa. Autor: Matheus de O. Rodrigues. Licencia CC BY-SA 4.0. Vía Wikimedia Commons.
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