Rafael Rey presentó su renuncia irrevocable al Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú el viernes 18 de septiembre. En su carta a la presidenta Keiko Fujimori, argumentó razones de salud: su condición, escribió, le impide continuar ejerciendo las responsabilidades del puesto con la dedicación que exige. Llevaba 52 días en el cargo.
El reemplazo fue inmediato. José Angello Tangherlini Casal juró como nuevo titular del MTC: economista egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, magíster en Finanzas, con diplomado en Asociaciones Público-Privadas y más de 20 años en puestos de alta dirección. El perfil de APP no es un dato menor en una cartera que administra concesiones portuarias, aeroportuarias y viales.
La parte que no dice la carta
Aquí conviene ser honesto con el lector: la versión oficial es la salud, y varios medios peruanos reportaron “entretelones” —es decir, tensiones políticas— alrededor de la salida. No hay confirmación de una causa distinta, y el propio Rey no desmintió el motivo declarado. Lo que sí hizo, ya fuera del cargo, fue delimitar responsabilidades: “el caso de los trenes es un tema ajeno al MTC”, declaró el 19 de septiembre.
Esa frase remite a la controversia que marcó su breve gestión, y que vale la pena reconstruir porque tiene cifras concretas.
Los trenes que no fueron una donación
Durante su paso por el ministerio, Rey afirmó en entrevista con RPP que los 93 vagones y entre 19 y 20 locomotoras entregados por la empresa estadounidense Caltrain no fueron una donación, como se había presentado públicamente desde la Municipalidad de Lima, sino una compra por más de 22 millones de dólares hecha por la propia comuna.
La diferencia entre “donación” y “compra de US$22 millones” no es semántica: cambia quién paga, cambia el control fiscal sobre la operación y cambia el estándar con el que se evalúa si el material rodante sirve para lo que se prometió. Y ahora ese expediente queda, por declaración del propio ex ministro, fuera del perímetro del MTC —sin que esté del todo claro dentro de cuál queda.
Lo que hereda el ministro nuevo
Tangherlini llega a una cartera con varios frentes abiertos en simultáneo, casi todos con plata grande encima:
- La propuesta de DP World de invertir US$1.470 millones para ampliar el Muelle Sur del Callao.
- La Nueva Carretera Central, con un costo estimado en decenas de miles de millones de soles.
- La expansión de Chancay y su conexión logística hacia la Amazonía.
- La informalidad del transporte urbano, que aparece como eje de campaña rumbo a las elecciones.
El Banco Central de Reserva, por su parte, proyecta una inflación de 4,2% para 2026 empujada en parte por el alza de pasajes en transporte público y de combustibles. Es decir: el nuevo ministro no solo hereda obras, hereda un problema de precios que se siente todos los días en el bolsillo del usuario.
Dos ministros en menos de dos meses en la cartera que decide puertos, carreteras y trenes es, en sí mismo, un dato de riesgo para cualquier inversor que esté evaluando cronogramas a cinco años.
Fuentes consultadas: Infobae, El Comercio, Gestión, RPP, La República, Diario Expreso, Willax, Canal N, PortalPortuario y DPL News.
Fotografía ilustrativa. Autor: Pi.1415926535. Licencia CC BY-SA 3.0. Vía Wikimedia Commons.
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