El lunes 21 de septiembre amaneció con las salidas de Danlí, en El Paraíso, tomadas por transportistas: la de Tegucigalpa, la de El Paraíso y la de Las Manos, más el sector de Jamastrán. No eran solo camiones de carga. Se sumaron buses urbanos e interurbanos, microbuses de transporte estudiantil, maquinaria pesada y camiones de ganado.
«El combustible está demasiado caro, ya no podemos», resumió a Extra Digital el transportista de carga Eduardo Amaya. La Policía Nacional llegó a negociar la reapertura. Al cierre de esta nota no había reportes de que se levantaran las tomas ni de un acuerdo.
El precio que las detonó
El mismo lunes entró en vigor la nueva tabla de la Secretaría de Energía. En Tegucigalpa el galón quedó así:
- Diésel: L151,10 (unos US$5,64), +L3,09
- Súper: L148,30, +L4,57
- Regular: L132,81, +L2,30
- GLP vehicular: L51,09, +L1,15
En San Pedro Sula los precios son algo menores (diésel a L146,85). Por eso algunos medios dan cifras un poco distintas: no se contradicen, hablan de ciudades diferentes. Según Hondudiario, en lo que va de 2026 el diésel acumula +L66 por galón y las gasolinas unos +L50.
El Gobierno respondió subiendo el subsidio del 50% al 65% del alza. En la capital eso equivale a L5,82 por galón de diésel y L4,33 por el de regular. Para quien carga cientos de galones al mes no alcanza.
La otra mitad: el colectivo de la capital
En Tegucigalpa la presión venía de los taxis colectivos, que el 17 de septiembre anunciaron que el pasaje pasaría de L25 a L30. El viernes 18, la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT) y tres organizaciones de taxistas llegaron a un acuerdo: la tarifa se queda en L25 y a cambio el Estado regala kits de conversión a gas.
El plan arranca con un piloto de unos 1.800 kits, dentro de un paquete de más de 4.000 y una inversión superior a L100 millones. La meta es llegar a entre 20.000 y 25.000 taxis, con un ahorro estimado de alrededor del 50% en combustible, unos L10.000 al mes por conductor. También se prometieron operativos contra el transporte ilegal y auditorías a las bombas de las gasolineras.
Luis Martínez, presidente de la Asociación de Taxistas de Honduras (ATAXISH), explicó a Hondudiario por qué aceptaron: con la «competencia desleal» del transporte pirata, subir el pasaje los dejaba peor parados. En el oriente, en cambio, nadie ofreció nada parecido, y eso ayuda a entender por qué allí la protesta terminó en la carretera.
Fuentes consultadas
Imagen de portada ilustrativa: Microbuses urbanos en el centro de Tegucigalpa. Autor: Hondureñoal100, licencia CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.








