Once horas. Ese es el tiempo que, en promedio, espera un camión para descargar en un centro de distribución del área de São Paulo. En Estados Unidos la misma maniobra se resuelve en menos de dos. La cifra la puso sobre la mesa Felipe Capella, CEO de Loadsmart, y es también el argumento de venta con el que su empresa acaba de desembarcar en Brasil.
Loadsmart es una compañía estadounidense de tecnología para transporte y logística, fundada en 2014 por Ricardo Salgado y el propio Capella, con sede en Chicago y una valuación de USD 1.300 millones. Anunció esta semana una inversión de R$ 20 millones para montar operación local, y conviene aclarar desde el principio qué tipo de inversión es: el dinero no va a fábricas ni a bodegas, sino a armar equipos de ventas, soluciones e implementación de inteligencia artificial.
Primero los patios, después los agentes
La entrada se hace en dos tiempos. El primero es Opendock, una plataforma de agendamiento de muelles y gestión de patios que la empresa ya opera en más de 4.000 almacenes de una veintena de países. Es la herramienta que ataca directamente esas once horas: ordena quién entra, cuándo y a qué andén, en lugar de que los camiones se apilen en la puerta a la espera de un hueco.
El segundo es Loadsmart AI, un conjunto de agentes que automatizan tareas repetitivas del día a día logístico: negociar en el mercado spot, procesar documentos, rastrear embarques. La compañía sostiene que dos tercios de esas tareas en un gran embarcador se pueden automatizar, y que en Estados Unidos sus clientes lograron reducir un 83% el costo por tarea y acelerar un 80% los tiempos de ejecución. La promesa comercial es dejar el sistema funcionando en 60 días.
Vale marcar lo obvio: esas métricas son de la propia empresa y no están auditadas por un tercero independiente. No las vuelve falsas, pero sí conviene leerlas como lo que son.
Por qué Brasil y por qué ahora
El contexto lo explica mejor que cualquier argumento de producto. El costo logístico brasileño llegó al 15,5% del PIB en 2025 —unos R$ 1,96 billones—, casi el doble del 8,8% que registró Estados Unidos en el mismo período. Esa brecha es, básicamente, el mercado que Loadsmart vino a buscar.
La operación arranca apuntando a alrededor de 100 cuentas de clientes multinacionales que ya trabajan con la empresa en Estados Unidos y tienen presencia en Brasil. Recién después intentará moverse hacia compañías de capital brasileño. Brasil, además, queda posicionado como la punta de lanza para el resto de América Latina.
El límite del software
Queda una pregunta que la nota de prensa no responde. Buena parte de esas once horas no es un problema de agendamiento: es infraestructura de accesos, tamaño de patios, ventanas horarias que dependen del comercio y documentación que todavía viaja en papel. Un software que ordena la fila mejora la fila. No construye el andén que falta.
Foto: conjunto de carga Scania circulando en Brasil. Autor: Moacir Ximenes, Wikimedia Commons, dominio público. Imagen ilustrativa; no corresponde a los hechos descritos.
Lee también
- La sequía le puede sumar hasta 147% al costo de llevar un contenedor a Manaus, y la restricción se espera esta misma semana
- El transporte brasileño volvió a crecer después de dos trimestres en rojo, pero el diésel ya subió 13% en el año
- Brasil iba a medir la velocidad promedio entre dos radares y la ANTT lo frenó a la semana
- Más noticias de transporte en Brasil








