La renovación de flotas comerciales en Colombia venía siendo una historia de diésel y de reposición lenta. El dato de matrículas de este año la volvió otra cosa.
Entre enero y agosto de 2026 se registraron 213.377 vehículos nuevos en el país. De ellos, 4.542 fueron eléctricos, con un crecimiento de 176% frente a agosto de 2025. Sigue siendo una porción pequeña del total —alrededor del 2%—, pero triplicar la base en doce meses es la clase de curva que hace que las marcas muevan su catálogo.
Las dos unidades que llegaron
Peugeot puso en el mercado colombiano dos utilitarios cien por ciento eléctricos, apuntados a distribución urbana, última milla y servicios técnicos:
- e-Partner: 100 kW (134 hp), batería de iones de litio de 50,8 kWh y autonomía de 330 km en ciclo WLTP. Precios de $145.990.000 en versión de puerta simple y $149.990.000 en doble puerta.
- e-Expert: 100 kW (134 hp), batería de 75 kWh y autonomía de 348 km WLTP. Alrededor de $200 millones.
Ambas montan conector CCS Combo 2 y recuperan el 80% de la carga en 45 minutos.
Por qué los números cierran solo en la ciudad
Vale la pena leer las fichas con cuidado, porque el ciclo WLTP es una medición europea de laboratorio y la operación real colombiana no se parece a eso. Bogotá a 2.600 metros, con clima frío y tráfico denso, castiga la autonomía. Un furgón que promete 330 km entrega bastante menos cargado y en ruta.
Para reparto urbano —salir del centro de distribución, hacer el recorrido y volver a enchufar— esa merma no estorba: rara vez se superan los 150 km diarios. Para un trayecto intermunicipal con carga completa, la cuenta ya no es tan clara, y la infraestructura de recarga rápida fuera de las grandes ciudades tampoco acompaña.
El verdadero obstáculo es el precio
Ahí está el punto que define el ritmo de adopción. Un utilitario diésel equivalente cuesta una fracción de esos $145 millones. La diferencia solo se recupera con kilometraje alto y sostenido, lo que en la práctica limita el mercado a flotas corporativas con operación intensiva y capacidad de financiar la inversión inicial.
El pequeño transportista, que es quien mueve buena parte de la última milla colombiana, todavía no entra en esa ecuación. Que la oferta exista es condición necesaria. No es, por ahora, condición suficiente.
Fotografía ilustrativa: furgón utilitario Peugeot Partner eléctrico conectado a un punto de recarga. Autor: Spielvogel. Licencia CC0. Vía Wikimedia Commons. La imagen no corresponde a los hechos descritos en la nota.






