Durante siete días, llenar el tanque de un tractocamión en México salió más barato por una razón poco habitual: el diésel dejó de pagar impuesto. Del sábado 12 al viernes 18 de septiembre, la Secretaría de Hacienda llevó el estímulo fiscal del IEPS al 100%, con lo que la cuota aplicable al combustible quedó en cero pesos por litro.
En números, el gobierno federal absorbió los 7.3634 pesos por litro de la cuota y sumó un estímulo complementario de 0.1501 pesos. La semana anterior, del 5 al 11 de septiembre, el apoyo había sido de 90.78%: 6.6847 pesos por litro, con una cuota disminuida de 0.6787 pesos que el transportista todavía pagaba. El salto al tope no fue gradual, fue de un golpe.
Qué lo empujó
La explicación está lejos de las carreteras mexicanas. Los precios internacionales del petróleo repuntaron más de 9% por tensiones geopolíticas y por el riesgo de interrupciones en dos rutas marítimas que concentran buena parte del crudo mundial: el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo. Cuando ese costo llega a la bomba, se traslada casi de inmediato al flete y, detrás del flete, al precio de los alimentos.
De ahí que el propio comunicado oficial encuadre la medida como un freno a las presiones inflacionarias en el costo del transporte de carga y de productos de primera necesidad, y no como un apoyo sectorial.
El dato que no cuadra entre medios
El Economista subrayó el aspecto más llamativo: es la primera vez desde 2022 que el gobierno vuelve a subsidiar el diésel. Durante los años intermedios, el estímulo osciló pero rara vez tocó el tope.
Sobre el precio de la decisión, en cambio, las cifras publicadas esta semana no coinciden. Infobae calculó que dejaron de ingresar a las arcas públicas 47 mil millones de pesos por subsidios a combustibles, mientras que El Cronista puso el foco en el ritmo mensual y estimó que el subsidio al diésel podría costar hasta 50 mil millones de pesos al mes. Son mediciones distintas —acumulado contra corriente mensual— y conviene leerlas como tales antes de compararlas de frente. EL CEO, por su parte, advirtió que Hacienda ya agotó el margen del IEPS: si el crudo sigue subiendo, el siguiente apoyo tendría que salir de otro lado.
Para el autotransporte, el alivio es real pero tiene fecha de caducidad escrita en el propio acuerdo: se publica semana a semana. Lo que viene depende menos de la política fiscal mexicana que de lo que ocurra en Ormuz.
Foto: Gasolinera – panoramio.jpg, por cajemehoy, CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons. Imagen ilustrativa: no corresponde a los hechos descritos.






