El corredor bioceánico del sur peruano lleva años existiendo en el papel y en el asfalto, sin terminar de existir en el comercio. La agencia de promoción de la inversión privada, ProInversión, está intentando cambiar eso con una estrategia que, por una vez, no empieza por una carretera.
Los dos proyectos sobre la mesa
Son obras poco fotogénicas y bastante decisivas:
- Un enlace eléctrico de 220 kV entre Nueva San Gabán y Puerto Maldonado, por unos US$99 millones. Está en etapa de estructuración y se prevé adjudicarlo en el cuarto trimestre de 2026.
- Una red de internet fijo para Madre de Dios, estimada en US$37 millones, todavía en formulación.
Ninguno mueve un contenedor por sí mismo. Los dos explican por qué el corredor no ha despegado: sin energía confiable ni conectividad no hay cadena de frío, ni almacenes, ni operadores logísticos, ni aduana que funcione a la velocidad que exige una ruta de exportación. La carretera estaba; el resto, no.
El número que sostiene toda la apuesta
La estrategia se apoya en una comparación de tiempos de navegación que es, probablemente, el activo más sólido que tiene Perú en esta negociación:
- De Perú a Asia: 23 días.
- De Brasil a Asia: 45 días.
Veintidós días de diferencia. Para la soya, el maíz o la carne de Acre, Rondonia y Mato Grosso, esa brecha es plata: menos días de barco son menos costo financiero, menos riesgo de mercado y más rotación.
El Eje Transversal Sur conecta Matarani, San Juan de Marcona e Ilo con Iñapari, y desde ahí con esos tres estados brasileños. La idea de fondo es simple de enunciar: usar infraestructura peruana para acercar la producción brasileña al Pacífico.
Lo que falta para creérselo del todo
Conviene recordar que esta ruta ya tuvo su momento de euforia cuando se inauguró la Interoceánica Sur, y el flujo de carga nunca alcanzó las proyecciones. El cuello de botella no fue solo físico: pesaron los costos de operación en la selva, la informalidad y la falta de carga de retorno, que deja a los camiones volviendo vacíos.
Los proyectos de energía y conectividad atacan parte del problema. No todo. Y el más avanzado de los dos recién se adjudicaría a fin de año, lo que pone la operación real varios ejercicios más adelante.
Aun así, es la primera vez en mucho tiempo que la conversación sobre el corredor deja de girar alrededor del pavimento.
Fotografía ilustrativa: Puente Continental sobre el Corredor Vial Interoceánico Sur, en la ruta Perú–Brasil. Autor: USDA Forest Service Alaska Region. Licencia CC BY 2.0. Vía Wikimedia Commons. La imagen no corresponde a los hechos descritos en la nota.






