Las obras de la gran ampliación del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol empezarían en 2029, durarían unos siete años y costarían alrededor de 1.500 millones de euros. Lo dijo el martes 29 de septiembre su nuevo director, Sergio Millanes, en su primera comparecencia ante la prensa. Si el calendario se cumple, los trabajos terminarían hacia 2036.
El anuncio pone fecha a un proyecto que ya tenía dinero y equipo. El 15 de septiembre el Consejo de Ministros aprobó el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031, que asigna a Málaga 829,7 millones; de ellos, 363 millones son para arrancar la ampliación, que seguirá financiándose en el siguiente DORA. En mayo, Aena adjudicó la redacción del proyecto a la UTE de Cemosa, Sener Mobility y Fairbanks Arquitectos por unos 44,2 millones con IVA, con 60 meses para el diseño y otros 48 de supervisión de obra. Millanes calcula “dos o tres años mínimo” de redacción, licitación y adjudicación antes de mover tierra. 101TV recogió una horquilla de 2028 o 2029.
Cifras que no cuadran del todo
COPE citó al director hablando de “más de 850 millones” ya aprobados en el DORA, mientras el documento y la prensa del 15 de septiembre dan 829,7 o 830. La diferencia parece de redondeo o de partidas sumadas en la explicación oral; la cifra aprobada es la de 829,7 millones.
Con la capacidad pasa algo parecido. Canal Sur tituló que la ampliación permitirá llegar a 36,5 millones de viajeros al año, y el DORA habla de 36 millones como objetivo. Sin embargo, El Español recoge a Millanes diciendo que con las instalaciones actuales “podemos absorber más de 36,5 millones”. Leídas juntas, las dos frases sugieren que la obra apunta menos a sumar pasajeros a corto plazo y más a mover mejor a los que ya llegan: el aeropuerto ronda este año los 27 millones y ha tenido días de verano con más de 107.000 viajeros.
Qué cambiará en la terminal
El proyecto prevé un dique de embarque de 987 metros con 12 puertas nuevas, unos 60.000 metros cuadrados más de terminal hacia el este y el sur, y la demolición de la antigua T1 y de los diques B y C para unificar el edificio. Millanes habló de multiplicar por seis el espacio de control de pasaportes y de desdoblar la calle de rodaje que une las dos pistas, hoy de un solo carril para ambos sentidos, de modo que dos aviones no pueden cruzarse en ella. El plan incluye un aparcamiento de larga estancia con más de 3.300 plazas y un depósito de coches de alquiler de unas 3.900. Las obras se harán por fases para no frenar la operación diaria.
Málaga cerró el verano con 262 rutas, 54 aerolíneas y conexión con 42 países, y un crecimiento por encima del 6% en los últimos meses. El acceso por tren es otro asunto: el Cercanías de Málaga, que llega a la terminal, perdió 2,08 millones de viajeros en ocho meses tras el fin de los abonos gratuitos (ver nota).
Fuentes: El Español, COPE, Canal Sur, 101TV.
Foto ilustrativa: El Pantera








