La Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (Anac) aprobó el martes 22 de septiembre una reforma de la Resolución 400, la norma de 2016 que fija qué deben hacer las aerolíneas cuando un vuelo se atrasa, se cancela o se interrumpe. El cambio de fondo es que dar comida u hotel al pasajero deja de contar, por sí solo, como un reconocimiento de culpa de la empresa. Las nuevas reglas entran en vigor 30 días después de su publicación en el Diario Oficial, prevista para los próximos días.
Qué separa la nueva regla
El texto separa el deber de asistencia material de la responsabilidad civil. La asistencia se mantiene escalonada por tiempo de espera: alimentación a partir de las dos horas y, desde las cuatro, hospedaje y traslado si hace falta pasar la noche. La Anac insiste en que esa obligación sigue vigente incluso en casos fortuitos o de fuerza mayor.
Lo que cambia es cómo se paga el daño. Las indemnizaciones tendrán que seguir la legislación y los tratados internacionales. El Código Brasileño de Aeronáutica ya prevé que la aerolínea no responda por un atraso cuando pruebe que no pudo evitarlo por fuerza mayor, y enumera como ejemplos las restricciones meteorológicas impuestas por el control aéreo, la falta de infraestructura aeroportuaria y las decisiones de autoridades. Según Painel Político, si la causa es de la propia empresa, como una falla de mantenimiento o la falta de tripulantes, el pasajero puede seguir reclamando en la justicia.
La reforma elimina además la obligación de ofrecer medios de comunicación (teléfono o internet) a partir de la primera hora de espera, con el argumento de que hoy los aeropuertos tienen conexión, informó Brasil 247.
Más información y reembolsos
Otra parte de la norma suma deberes para las empresas, y por eso algunos medios la presentaron como una ampliación de derechos. Al vender el pasaje, la aerolínea deberá avisar que la operación puede cambiar por el clima o por razones de seguridad. En cuanto sepa de un atraso o una cancelación, tendrá que avisar al pasajero por canales digitales con la nueva hora prevista, las opciones de reubicación y la forma de pedir asistencia, según detalló Aeroflap.
Si por falta de proveedores, fallas del aeropuerto u otra emergencia la empresa no puede dar la asistencia directamente, el pasajero podrá pagar comida, transporte u hotel y pedir el reembolso, que deberá recibir en siete días con comprobantes. La Anac también podrá fijar reglas temporales de asistencia cuando un evento excepcional afecte a toda la operación.
Las reacciones
Las aerolíneas pedían el cambio desde hace años. Alegaban el alto nivel de juicios en Brasil y la necesidad de acercarse a normas como el Convenio de Montreal y el reglamento europeo, que ya excluyen la fuerza mayor. El Ministerio de Puertos y Aeropuertos lo valoró de forma positiva. El Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor (Idec) lo calificó de retroceso: sostiene que los tribunales ya rechazan indemnizaciones en los casos reales de fuerza mayor y teme que la regla desaliente las demandas por daño moral.
La Anac anunció que revisará otros puntos de la Resolución 400 en su agenda regulatoria de 2027 y 2028.
Fuentes: Brasil 247, Aeroflap, Painel Político.
Foto ilustrativa: acceso de salidas del aeropuerto internacional de Confins, en Belo Horizonte. Daniel Nahum / Pexels
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