Un avión de Gol que iba a despegar hacia Brasilia tuvo una falla en uno de sus motores en plena carrera de despegue en el aeropuerto internacional Santa Genoveva de Goiânia, en el centro de Brasil, la noche del miércoles 23 de septiembre. La tripulación interrumpió la maniobra, los pasajeros bajaron sin heridos y la pista del aeropuerto quedó cerrada 1 hora y 37 minutos, de las 18:40 a las 20:17.
Era el vuelo G3 1747. En un video grabado por un pasajero, que circuló esa misma noche, se ven chispas y llamas cerca del ala mientras se oye a la gente a bordo alarmada. Gol canceló el vuelo y dijo que el despegue se abortó para proteger a pasajeros y tripulantes. La aerolínea no informó cuántas personas viajaban ni qué avión era, y hasta la mañana del jueves tampoco se había publicado una causa preliminar.
Una pista, cuatro desvíos
Según la administración del aeropuerto, la pista quedó “temporalmente impracticable” porque el equipo de tierra tenía que revisarla y limpiar el asfalto antes de volver a recibir aviones. Mientras duró el cierre no hubo aterrizajes ni despegues. El diario goiano O Hoje informó que cuatro vuelos que iban a aterrizar en la capital de Goiás se desviaron a Brasilia y que un vuelo de Gol con destino a Río de Janeiro salió con cerca de tres horas de atraso.
Los medios no describieron el suceso de la misma manera. Correio Braziliense, Metrópoles y otros titularon que el avión “se prendió fuego”, mientras que Terra, con una declaración que le dio la propia Gol, habló de un “principio de fuego” en el motor. La empresa habló todo el tiempo de un “problema técnico” y evitó la palabra fuego. Ningún medio informó bomberos actuando sobre el avión ni que se hubiera evacuado por los toboganes.
Qué reciben los pasajeros
Gol aseguró que todos los clientes desembarcaron con seguridad y que las medidas se tomaron “dentro de los protocolos”. Los afectados serán reubicados en los siguientes vuelos de la compañía y recibirán la asistencia de la Resolución 400 de la ANAC, la agencia de aviación civil, que obliga a dar comunicación, comida y, según la espera, hotel. La ANAC está reformando esa norma, pero la obligación de asistir a los pasajeros en atrasos y cancelaciones se mantiene.
Ninguno de los medios consultados mencionó al CENIPA, el centro de la Fuerza Aérea que investiga accidentes e incidentes aeronáuticos en Brasil. Hasta el cierre de esta nota no había confirmación pública de que el caso vaya a investigarse.
Fuentes: Correio Braziliense, O Hoje, Diário Goianiense.
Foto ilustrativa: Ecliptics / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
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