La Fiscalía del condado de Los Ángeles presentó el martes 6 de octubre un cargo de asesinato contra Jose Antonio Zayas, de 55 años, por la muerte a tiros del chofer de Culver CityBus Bruce Rodriguez, de 42. El fiscal de distrito, Nathan Hochman, lo explicó al día siguiente en el ayuntamiento de Los Ángeles: si Zayas es condenado por lo que se le imputa, la pena sería cadena perpetua sin libertad condicional.
Hasta ahora solo hay una acusación. Zayas compareció por primera vez ante un juez el mismo martes y la lectura de cargos quedó fijada para el 5 de noviembre. Sigue detenido, según ABC7 sin derecho a fianza; cuando lo ficharon se le había fijado una de 3 millones de dólares. Ninguno de los medios consultados recoge su versión ni la de su defensa.
Qué dice la acusación
La denuncia penal incluye un cargo de asesinato con una circunstancia especial: la víctima era un operador de transporte que estaba trabajando y el acusado lo sabía o debía saberlo. De esa circunstancia depende la perpetua sin libertad condicional. Hay un segundo cargo: tenencia de arma de fuego por parte de una persona con una condena previa por delito grave. ABC7 habla de asesinato en primer grado; NBC Los Ángeles y el Santa Monica Daily Press escriben “asesinato” con la circunstancia especial.
El relato de los fiscales matiza la primera versión policial, la que recogimos al contar la muerte del chofer el 1 de octubre. Zayas subió hacia las 5 de la tarde y pidió bajar. Rodriguez no pudo detenerse por el tráfico y por la posición del autobús en la avenida Centinela. Entonces, según la Fiscalía, el pasajero le disparó varias veces, sacó su bicicleta del portabicicletas delantero y se fue. Los medios siguen sin coincidir en dos datos menores: el cruce (Centinela con Mitchell o con Washington) y la cuadra de Motor Avenue donde lo detuvieron al día siguiente (la 3600 o la 3900).
Lo que piden para los operadores
Culver CityBus volvió a circular el lunes 5 de octubre, tras el fin de semana de suspensión. En lo publicado hasta ahora, la ciudad no ha anunciado cambios en sus autobuses.
La concejal Traci Park, cuyo distrito incluye Mar Vista, pidió medidas de seguridad exigibles. Recordó que el año pasado hubo al menos 72 agresiones a operadores de autobús y tren, y contó que los conductores de Los Ángeles se quejaban de botones de pánico que no conectaban con ayuda real, de radios que no funcionaban y de un plexiglás “diseñado para frenar un virus, no una bala”. Reclamó que las agencias se sienten con sus trabajadores y sindicatos.
Para una flota pequeña, la lista de Park sirve de guía de revisión. Las cabinas cerradas que Metro de Los Ángeles instaló en sus 2.105 autobuses bajaron 58% la probabilidad de agresión, según la propia agencia, pero cuestan dinero y ningún medio dice que Culver CityBus las tenga. Comprobar que el botón de emergencia y la radio funcionan, y dejar por escrito qué hace el chofer cuando un pasajero exige bajar donde no hay parada, cuesta mucho menos. El caso vuelve al tribunal el 5 de noviembre.
Lee también
- Metro de Los Ángeles compra 220 autobuses eléctricos por 337,7 millones de dólares para llegar a los Juegos de 2028; el único voto en contra fue por el sindicato
- Metro de Nueva York: tornos nuevos bajan 35% la evasión de pago
- Miami-Dade sube a US$2,75 el pasaje de Metrorail y autobús
- Más noticias de transporte en Estados Unidos
Fuentes: ABC7, NBC Los Ángeles, Santa Monica Daily Press.
Foto ilustrativa: Chris F







