El Gobierno de Bolivia cerró el sábado 26 de septiembre, en Santa Cruz, un acuerdo con los empresarios cisterneros para mantener la distribución de diésel y gasolina, dos días antes del repliegue de 24 horas que la Confederación de Choferes convocó para el lunes 28. El mismo día, el transporte federado de Cochabamba anunció que trabajará con normalidad. Las federaciones de Chuquisaca y el transporte urbano de Santa Cruz mantienen la medida, y en la capital cruceña las clases del lunes serán a distancia.
Que La Paz y El Alto no pararían ya se sabía desde el viernes. Lo que cambió el fin de semana fue que el diésel ya no corre peligro de faltar y que Cochabamba también se retiró.
Una tarifa provisional mientras una consultora hace cuentas
Firmaron el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco; el de Defensa, Ernesto Justiniano; el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, y Sergio Kosky, dirigente de los cisterneros. Acordaron una tarifa de flete transitoria para compensar lo que les cuesta ahora el combustible, pero ninguno de los medios que cubrieron la firma publicó el monto. Una empresa independiente estudiará los costos del servicio y propondrá precios por región, según distancias y condiciones logísticas, con una fórmula que se ajuste sola cuando cambie el precio del diésel.
Justiniano lo describió como un «paraguas temporal» que evita abrir un conflicto cada vez que se mueva el precio. Kosky lo calificó de razonable y provisional, y dijo que con el acuerdo los despachos vuelven al 100%. Los cisterneros habían amenazado con dejar de transportar combustible desde que el Decreto Supremo 5716, del 18 de septiembre, eliminó la subvención y el litro de diésel pasó de Bs 9,80 a Bs 17,95. Ese decreto obliga además a revisar el precio cuando la cotización internacional varíe más del 5%.
Quién para y quién no
En Cochabamba, el transporte federado consultó a sus bases y decidió no sumarse. «Vamos a trabajar en forma regular, normal», dijo su dirigente José Orellana, que aclaró que la decisión no es una desobediencia a la Confederación. El sector pide mesas de trabajo para asegurar el abastecimiento de combustible y arrancar la conversión de vehículos a gas. El transporte pesado y el independiente también rechazan el repliegue, y en Potosí y Tarija los choferes levantaron sus medidas después de pactar pasajes transitorios con los municipios.
Del otro lado, Teodoro Copa, ejecutivo de la federación departamental de Chuquisaca, confirmó que los sindicatos acatarán la convocatoria y marcharán en Sucre. En Santa Cruz, el dirigente de los micreros Mario Guerrero anunció que el repliegue será total. La Dirección Departamental de Educación dispuso clases a distancia en la ciudad, ya que cerca del 80% de los alumnos depende del transporte público, según su director, Nelson Nery Alcócer. En las provincias, cada distrito decidirá.
El dirigente nacional Víctor Tarqui mantiene la convocatoria y pidió a las federaciones cumplir lo que se resolvió en el ampliado de Santa Cruz. Según el ministro Justiniano, los micreros cruceños son el único sector con el que el Gobierno aún no ha llegado a un acuerdo.
Fuentes: Visión 360, El Deber, La Patria, Unitel.
Foto ilustrativa: Andy Coffie / Pexels
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