La Policía Nacional detuvo en Fuenlabrada, al sur de Madrid, a tres hombres y una mujer acusados de explotar a repartidores a pie de paquetería, a los que pagaban 70 céntimos por entrega en jornadas de hasta 14 horas. La Jefatura Superior de Policía de Madrid informó de la operación el viernes 9 de octubre. Los cuatro pasaron a disposición judicial por presuntos delitos de organización criminal, explotación laboral y favorecimiento de la inmigración ilegal.
Las víctimas eran personas sin permiso de residencia a las que el grupo prometía un contrato y ayuda para regularizarse. Según la Cadena SER, las captaban por el boca a boca en iglesias, en redes sociales y en grupos de WhatsApp. Trabajaban de lunes a sábado como “andarines”, el nombre que da el sector a quien reparte caminando con un carro.
Una sola acreditación para toda la red
El detalle que más interesa a las empresas de mensajería está en la puerta del centro de distribución. Solo uno de los cabecillas tenía permiso para entrar. Cargaba su furgoneta y, al salir, repartía la mercancía entre otros vehículos que la empresa no había acreditado. Esas furgonetas llevaban los paquetes a un descampado donde esperaban los andarines, que volvían hasta dos veces al día a recargar el carro, según ABC.
El cobro seguía el mismo camino. Los repartidores entraban en las aplicaciones de entrega con las claves de los miembros de la red, así que la mensajería pagaba a los cabecillas y estos abonaban después los 70 céntimos. A esa tarifa, quien entregara 100 paquetes en una jornada de 14 horas ganaría 70 euros, unos 5 euros por hora, sin contrato ni alta en la Seguridad Social.
La Policía sostiene además que la red empleó a menores y puso al volante de furgonetas a personas sin permiso de conducir, justo cuando acaba de entrar en vigor la obligación de llevar cinturón para los repartidores.
Lo que cuenta cada medio
SER y ABC no dan el número de víctimas. LaSexta lo cifra en un centenar, todas sudamericanas. SER sitúa el reparto en Fuenlabrada y ABC habla de recorridos por Madrid. Ningún medio identifica a la empresa de mensajería ni dice si está siendo investigada, y tampoco se conoce la fecha de las detenciones ni qué medidas acordó el juzgado.
El reparto a pie es legal y crece en las grandes ciudades porque evita atascos. LaSexta advierte de que en internet circulan ofertas para andarines que pagan menos de un euro por paquete y buscan trabajadores “sin papeles”.
El precedente de Alicante
El 7 de julio, El Español contó la detención de cinco personas en la provincia de Alicante que repartían desde una nave de Elche para una firma de paquetería que trabaja con plataformas chinas de comercio electrónico. Allí la tarifa era de unos 60 céntimos por paquete, con jornadas de más de diez horas los siete días de la semana e ingresos de 600 a 900 euros al mes.
En los dos casos la red se apoyó en un subcontratista con acceso legítimo a la mercancía y en credenciales de aplicación compartidas. Para un operador de última milla, eso apunta a dos controles concretos: quién sale del almacén con los paquetes y quién usa de verdad cada cuenta de reparto.
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Fuentes: Cadena SER, ABC, laSexta.
Foto ilustrativa: Kampus Production







