International Motors, la antigua Navistar, dejó de fabricar en Springfield, Ohio, el miércoles 30 de septiembre. Ese fue el último turno en la planta de ensamblaje y en el Truck Specialty Center, y el 2 de octubre la empresa entregó ambas instalaciones al fabricante canadiense de vehículos blindados Roshel. El aviso que International presentó al estado en julio contempla el despido de 1.341 personas, la mayoría afiliadas a los locales 402 y 658 del sindicato UAW.
Algunos medios nacionales hablan de “casi 1.400” despedidos. La cifra exacta está en el aviso WARN: 1.314 trabajadores de la planta de ensamblaje y 27 del centro de especialidades. De ellos, 1.158 tienen contrato sindical.
Por qué cerró
El cierre tiene poco que ver con la demanda de tractocamiones de clase 8. Springfield armaba camiones medianos y chasis para furgonetas de General Motors. Según Transport Topics, la mayor parte de la capacidad estaba ocupada por la línea Chevrolet Silverado de servicio mediano (4500 HD, 5500 HD y 6500 HD), que GM decidió descontinuar, y el contrato de manufactura con GM vencía justamente el 30 de septiembre. International también terminó el 10 de septiembre la producción de su serie CV, un camión de clase 5 y 6 que nació en 2018 de la alianza con GM.
Para los compradores de flota, el efecto es que esos modelos salen del catálogo. International sigue con cuatro plantas: Escobedo, en Nuevo León (México), la de motores de Huntsville (Alabama), San Antonio (Texas) y la de autobuses en Tulsa (Oklahoma). En 2025 vendió 14.098 camiones de clase 5 y 6, en un año en que sus ventas totales de camiones y autobuses cayeron un 30%.
Qué hará Roshel
Roshel, que anunció la compra en marzo, recibe un complejo de más de 185.000 metros cuadrados sobre unas 200 hectáreas y dice que lo convertirá en un centro de producción de vehículos comerciales, especiales y blindados. En un comunicado citado por AP afirmó que busca proteger a la plantilla actual y “más que duplicarla” de forma gradual, con recontrataciones previstas en un plazo de seis a doce meses. La ciudad todavía no tiene fechas. “No se nos ha notificado ningún cambio desde el anuncio original de la empresa”, dijo al Dayton Daily News el director de Desarrollo de Springfield, Tom Franzen. El presidente del local 402, Chris Blizzard, espera que Roshel retenga a parte de los trabajadores, pero en agosto aún no había negociación.
El cierre en plena campaña
Los despidos llegaron tres días antes de que Donald Trump hiciera campaña en la zona de Dayton, el sábado 3 de octubre. Según AP, el área metropolitana ha perdido cerca de la mitad de sus 90.000 empleos industriales desde 1990, y este cierre borra un año entero de crecimiento del empleo local. En el mitin, Trump dijo que en todo el país se están construyendo fábricas y que lo único que su gobierno hace mal son las relaciones públicas. Kyle Bos, trabajador despedido y miembro de UAW, contó a AP que votó tres veces por Trump y que ahora hará campaña por los demócratas.
Lo que queda por saber es cuántos de los 1.341 recuperará Roshel y con qué contrato. Los convenios colectivos con International vencieron el 1 de octubre, y cualquier recontratación necesitará uno nuevo.
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Fuentes: Dayton Daily News, Newsweek, Telemundo (AP), Transport Topics, FreightWaves.
Foto ilustrativa: Yetkin Ağaç







