El Puerto Seco de Oruro firmó un convenio marco con la Empresa Portuaria Arica (EPA) para que la carga boliviana se consolide y se almacene en Oruro antes de salir al Pacífico por el puerto chileno. El acuerdo se dio a conocer el 2 de octubre, y dos días después el gerente del recinto orureño, José Antonio Torrico, detalló el proyecto que debería darle sentido: una terminal férrea de carga de US$8 millones.
El convenio no fija volúmenes ni tarifas. Contempla intercambiar información operativa, facilitar trámites aduaneros, hacer ejercicios para medir los costos de la cadena logística y fomentar el ferrocarril entre Oruro y Arica. El gerente de EPA, Jorge Cáceres, dijo que la idea es sumar al Puerto Seco a la cadena del puerto y ampliar las opciones para importadores y exportadores bolivianos. Torrico habló de traer por esta vía carga de Brasil y Paraguay a través del Corredor Bioceánico Central.
La plata está comprometida, pero no desembolsada
En una entrevista con La Patria, Torrico explicó que el dinero de la terminal lo comprometió la CAF, pero todavía tiene que pasar por la Asamblea Legislativa para que se desembolse a través del Ministerio de Obras Públicas o de la unidad de Ferrocarriles. Calcula que la obra tardará entre uno y dos años. Para fin de año planea un piloto con una plataforma ferroviaria dentro del predio, y técnicos de Ferroviaria Andina ya hacen la topografía del diseño. La segunda circunvalación “3 de Julio”, pensada para sacar camiones de la avenida El Valle y de Vinto, también tiene presupuesto de la CAF.
El ejecutivo puso el argumento en números: un camión lleva un contenedor de 20 o 40 pies y un tren puede llevar unos 40. El problema está del lado chileno. Según Torrico, la vía hacia Arica tiene hoy un uso principalmente turístico y el ferrocarril chileno no tiene locomotoras para carga pesada, así que se evalúan transbordos o el alquiler de máquinas para los tramos de pendiente fuerte. Hay reuniones técnicas con la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) de Chile para resolverlo.
Qué cambia para el exportador
En lo inmediato, poco. El convenio abre la posibilidad de consolidar carga en Oruro, donde ya hay agencias despachantes y operadores vinculados a Cosco Shipping que alquilan espacio, pero el tren de contenedores hacia Arica depende de una obra sin fondos liberados y de un acuerdo técnico con Chile que no tiene fecha.
Arica, además, compite por esa carga. La Razón acompañó su nota con otra sobre el puerto de Antofagasta como alternativa para la carga boliviana. Y el Gobierno mira también hacia el Atlántico: a fines de septiembre Bolivia, Paraguay y Uruguay reactivaron Urupabol con la hidrovía al frente de sus ocho acuerdos. Oruro apuesta a quedar en el medio de las dos salidas, y la terminal férrea es lo que le falta para competir con el camión.
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Fuentes: La Patria, La Razón, PortalPortuario.
Foto ilustrativa: Bob Ramsak







