El conflicto del puerto de Montevideo no se cerró: cambió de escala. El Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra) resolvió un paro nacional de 24 horas que arranca a las 7 de la mañana de este lunes 21 de septiembre y se extiende hasta las 7 del martes 22. No es una medida contra una empresa: es contra una resolución del Estado.
El blanco concreto es la resolución conjunta del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) que dispuso, “con carácter transitorio y limitado”, que los trabajadores deben garantizar servicios mínimos en la terminal de contenedores del puerto. Esa resolución no apareció sola: llegó después de que Terminal Cuenca del Plata (TCP) pidiera la declaración de esencialidad, en medio de la negociación de un nuevo convenio colectivo con el sindicato.
De 31 horas de paro a una discusión sobre quién decide
Hace apenas unos días el mismo puerto había salido de una paralización de 31 horas en TCP. La diferencia es que entonces se discutía el convenio; ahora se discute el derecho a parar. Y ahí el conflicto dejó de ser laboral para volverse institucional.
El Supra no se quedó en el paro del lunes. También resolvió una asamblea general el jueves 24 a las 10 de la mañana, con corte de actividades desde las 8, en el predio de la Administración Nacional de Puertos (ANP) en Montevideo y en la puerta de la ANP en Nueva Palmira. Es decir: dos golpes en la misma semana, y el segundo alcanza también al corredor fluvial.
El gobierno dice que no perdió autoridad; el agro dice que pierde plata
Las lecturas del episodio no coinciden, y vale la pena mirarlas juntas antes de sacar conclusiones.
- Desde el oficialismo, Alejandro Sánchez defendió la actuación del gobierno y negó que se haya perdido autoridad en el manejo del conflicto.
- Desde la oposición, Álvaro Delgado volvió a reclamar la esencialidad: su posición es que el puerto “tiene que funcionar”, sin matices.
- La Asociación Rural del Uruguay (ARU) reclamó acciones al Gobierno ante la conflictividad, y hay reportes de navieras que directamente omiten la escala de Montevideo en sus rutas.
Ese último punto es el que más debería preocupar a quien mueve carga. Una escala omitida no se recupera: la mercadería sigue viaje a otro puerto y vuelve por camión, o espera al próximo buque. El costo no aparece en el titular del paro, aparece semanas después en el flete.
Lo que conviene mirar esta semana
El paro del lunes es de 24 horas y tiene fecha de salida. La asamblea del jueves, no: de ahí puede salir una escalada mayor o una vía de negociación. El Ministerio de Trabajo, mientras tanto, convocó a una nueva instancia tripartita.
Para los operadores de comercio exterior que despachan por Montevideo, la recomendación práctica es simple y poco romántica: confirmar ventanas de atraque antes de despachar, y tener a mano el plan B de Nueva Palmira o de puertos de la región. La discusión de fondo —hasta dónde llega el derecho de huelga cuando una terminal privada pide esencialidad— va a tomar bastante más de una semana.
Fuentes consultadas: El País (Uruguay), Subrayado, la diaria, Caras y Caretas, Ámbito Financiero, El Observador y Prensa Latina.
Fotografía ilustrativa. Autor: Ermell. Licencia CC BY-SA 4.0. Vía Wikimedia Commons.
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