El tren de pasajeros Querétaro-Saltillo tuvo esta semana sus primeros movimientos sobre el terreno. San Luis Potosí firmó con el Gobierno federal un convenio para liberar el derecho de vía de los tramos Querétaro-San Luis Potosí y San Luis Potosí-Saltillo, y el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, calculó en declaraciones publicadas el 6 de octubre que el trazo afectará más de 450 viviendas dentro de la ciudad. En el extremo sur, el consorcio de Mota-Engil que ganó el primer subtramo tiene previsto empezar obra el 17 de octubre.
Del fallo al arranque de obra
La licitación del subtramo Querétaro-San Miguel de Allende, de 68 kilómetros, se publicó el 10 de julio. Las dudas de las empresas obligaron a celebrar cuatro juntas de aclaraciones en vez de dos, y las seis ofertas se recibieron hasta el 18 de septiembre. El viernes 2 de octubre, la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), que dirige Andrés Lajous, adjudicó el contrato a Mota Engil México y dos filiales del grupo portugués por 22.407,7 millones de pesos. Un grupo de empresas de ICA había ofrecido 23.720,3 millones.
El contrato incluye viaductos, túneles, estaciones, pasos ferroviarios y puentes peatonales, con una estación intermedia en San Miguel de Allende y trenes de hasta 177 km/h. El plazo es de 973 días naturales: si la obra arranca en la fecha prevista y no hay retrasos, ese primer tramo quedaría terminado hacia mediados de junio de 2029. Es el segundo contrato ferroviario grande de la empresa en pocas semanas, después de que Mota-Engil y CRRC ganaran la renovación de la Línea 3 del Metro de la Ciudad de México.
El norte del trazo, todavía en negociación
El convenio potosino lo firmaron el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, Néstor Núñez López, de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, y Lajous. Según el anteproyecto federal, la vía cruzará nueve municipios: Villa de Reyes, Santa María del Río, la capital, Mexquitic de Carmona, Moctezuma, Venado, Charcas, Catorce y Vanegas. En la capital ya se discute dónde irá la estación. El urbanista Benjamín Alva Fuentes, de la UASLP, propuso a Quadratín no reutilizar la antigua estación de la Alameda, hoy Museo del Ferrocarril, y buscar un sitio hacia la Zona Industrial o Villa de Reyes para no cargar más tráfico al Centro Histórico.
En Saltillo el problema son las casas. Díaz González dijo a Vanguardia que, antes de tocar cualquier vivienda, la Federación debe fijar cómo atenderá y reubicará a las familias, y que en La Encantada y La Angostura siguen las negociaciones con propietarios. Personal de la agencia federal, encabezado por Núñez, recorrió el trazo la semana previa a esas declaraciones. Los hoteleros de la región sureste de Coahuila se quejan de que el proyecto esté clasificado como de seguridad nacional: aseguran que hay 14 cruces ferroviarios entre Saltillo y Ramos Arizpe sin información pública sobre cómo quedarán.
Los calendarios todavía no encajan. Quadratín recoge la expectativa de que el servicio en San Luis Potosí empiece entre 2027 y 2028, pero el único contrato de obra que mencionan las fuentes consultadas cubre los 68 kilómetros del sur y vence a mediados de 2029. Para los tramos potosino y coahuilense, lo que hay por ahora es el acuerdo para liberar el derecho de vía.
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Fuentes: El Economista, La Razón, Vanguardia, Quadratín San Luis Potosí.
Foto ilustrativa: Ernesto







