El 18 de septiembre, en Chile, se llena la carretera. Miles de personas viajan al sur, al norte y a la costa en buses interurbanos. La Dirección del Trabajo (DT) usó esas mismas fechas para ver algo que casi nadie mira: si quien maneja había dormido.
El balance salió el 21 de septiembre. Los inspectores hicieron 237 fiscalizaciones a empresas de buses interurbanos y cursaron 87 multas por $267.877.935. Además, siete conductores fueron suspendidos y no pudieron seguir manejando. Región Metropolitana, Tarapacá y Los Lagos concentraron la mayor parte de los controles, con diez cada una.
«Un conductor descansado es un pasajero seguro», resumió el director nacional del Trabajo, David Oddó.
Qué se revisó
La regla es corta y se incumple con facilidad. En rutas de más de 200 kilómetros, un chofer puede manejar como máximo cinco horas seguidas. Después tiene que descansar al menos dos. Y cada 24 horas le corresponden ocho horas de descanso en tierra, fuera del bus. Las multas por no cumplir van de 3 a 60 UTM, es decir, de unos $215.000 a $4,3 millones por infracción.
Las faltas más repetidas fueron tres: no llevar el registro de jornada y descansos, no dar los descansos y pasarse de la jornada. Ninguno de los medios que consultamos, ni la propia DT, informó cuántos buses se revisaron en total.
Un dato que conviene aclarar: varios medios titularon «190 trabajadores devueltos a sus hogares y 7 conductores suspendidos». Leído así, parece que hubo casi 200 choferes fuera de servicio, y no fue así. Los 190 son trabajadores del comercio a los que la DT mandó a casa porque sus empleadores les hicieron trabajar en un feriado irrenunciable. Los conductores suspendidos fueron siete.
El cansancio y la droga, en el mismo fin de semana
Carabineros sumó otro dato. En un control de la Tenencia de Carreteras de Paine, en la Región Metropolitana, el conductor de un bus interprovincial dio positivo a cocaína. Quedó detenido y los pasajeros tuvieron que seguir el viaje en otro bus. Los reportes no informaron la empresa ni la ruta.
En Tarapacá, la Seremi de Transportes informó que seis conductores de buses interurbanos dieron positivo en el narcotest durante los controles de las fiestas. «Un siniestro de un bus interurbano generalmente es gravísimo», dijo el seremi Carlos Navarrete. Días antes, en La Serena, a otro chofer del recorrido La Serena–Vicuña le habían detectado cocaína y marihuana en el terminal.
Otra precisión: en algunas notas se juntó el caso del bus con el de un vehículo detectado a 170 km/h. Son hechos distintos. Ese exceso de velocidad fue de una moto, no de un bus.
Por qué el descanso importa tanto como el alcoholímetro
La Asociación Chilena de Seguridad (AChS) dio una comparación antes del fin de semana largo. Según Rodrigo de la Calle, manejar después de 17 horas despierto «es equivalente a consumir 0,05 gramos de alcohol en la sangre». Con 24 horas sin dormir, la cifra se duplica. La AChS no aclaró bien la unidad, así que reproducimos la frase tal cual la dijo. La idea, de todos modos, es clara: el sueño afecta la conducción, igual que una copa.
Visto desde la cabina, el balance es de salud laboral más que de tránsito. Siete suspensiones en 237 fiscalizaciones parecen pocas. Pero las 87 multas dicen que en más de un tercio de los controles había algo que corregir en la jornada o en el descanso del conductor. Y los positivos por droga son una señal de alerta que no aparecía en el balance de 2025: no se sabe si son casos aislados o si los controles están encontrando lo que antes no se buscaba.
En Transporte.com ya habíamos contado cómo arrancó esta fiscalización, el 18 de septiembre. Este es su cierre.
Fuentes consultadas: Dirección del Trabajo (balance del 21-sep-2026, replicado por Desierto FM, G5noticias y otros medios regionales); T13; Radio Paulina; Cooperativa; Radio Agricultura. El Ágora publicó 231 fiscalizaciones y 80 multas; usamos las cifras de la DT (237 y 87), que coinciden con el resto de los medios.
Foto (ilustrativa): bus de Pullman del Sur en el Terminal Alameda, Santiago. Autor: Carlos yo, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0. La empresa de la foto no está relacionada con los casos de la nota.








