Connecticut inauguró el martes 13 de octubre la nueva estación de tren de Windsor Locks, una obra de US$121,2 millones que acerca el servicio de la Hartford Line y de Amtrak al centro del pueblo y al Aeropuerto Internacional Bradley. El gobernador Ned Lamont y el comisionado de Transporte, Garrett Eucalitto, cortaron la cinta en el 231 de Main Street. Los trenes empezarán a parar ahí el domingo 18.
La estación reemplaza a la parada que había al sur del centro. Tendrá 31 trenes en días laborables, 23 los sábados y 24 los domingos, además de las líneas 24, 96E y 905 Express de CTtransit.
Del andén a la Terminal A
El cambio que más notará el viajero es la conexión con el aeropuerto. La ruta 24 de autobús unirá la estación con la Terminal A de Bradley en unos 12 minutos, con salidas cada 20 minutos entre semana y cada 40 los fines de semana; el servicio de fin de semana es nuevo. El andén mide unos 150 metros (500 pies) y permite subir al tren a nivel, sin escalones. Hay 160 plazas de estacionamiento con cargadores para autos eléctricos, salas de espera con calefacción y wifi.
Del total, US$46,1 millones fueron a la estación y a las calles, y US$75,1 millones a las vías y a un puente peatonal. El estado puso cerca del 85% y el gobierno federal el resto. Eucalitto calcula 43.000 viajes al año para 2030. Son unos 118 por día, un número modesto para 31 trenes diarios entre semana, y deja ver que la apuesta es a mediano plazo.
Las obras siguen hasta 2028
La estación abre, pero la obra ferroviaria no termina. Falta reconstruir y realinear unos 1.700 metros de la vía 1 y construir una vía de desvío de 1.340 metros, trabajos que Amtrak, dueña de la línea, y el departamento de Transporte estatal prevén cerrar en la primavera de 2028. Desde abril, autobuses reemplazan algunos trenes de días laborables entre Hartford y Springfield para dejar trabajar a las cuadrillas, de 8:30 a 14:00. Las fuentes no aclaran si esos reemplazos terminarán con la apertura.
El estado también presenta la estación como el inicio de la renovación del centro. Junto al estacionamiento, la desarrolladora Trinity Financial levantará 120 departamentos en dos etapas, la primera de 70, con alquileres de US$700 a US$2.600 al mes, según su vicepresidente de desarrollo, Dan Drazen. Esa primera etapa cuesta US$49 millones, de los que US$6 millones son fondos estatales para sanear el terreno, donde antes hubo un estanque, un depósito de carbón, una gasolinera y un centro comercial. El senador Richard Blumenthal dijo que el modelo de vivienda junto al tren saca autos de las carreteras y que otros estados podrían copiarlo.
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Fuentes: Hartford Business Journal, Trains, Connecticut Public.
Foto ilustrativa: Pi.1415926535







