Ocho. Ese es el número de conductores del transporte público de Tabasco que han dado positivo en el antidoping durante 2026, de acuerdo con la Secretaría de Movilidad (Semovi) estatal. Puesto así, en frío, suena a poco. Puesto al lado del universo revisado —más de seis mil trámites y pruebas aplicadas en lo que va del año— el porcentaje es mínimo. Y sin embargo, la cifra viene acompañada de algo que sí vale la pena mirar con calma.
La Semovi está por cerrar un convenio con la Secretaría de Salud del estado para armar un protocolo que canalice y atienda a los operadores que salgan positivos. No es un detalle administrativo. Es un cambio de enfoque: hasta ahora, reprobar el examen significaba, en la práctica, quedarse sin gafete. Con el protocolo, el resultado positivo abre una puerta de atención en lugar de cerrar únicamente la del trabajo.
Qué se revisa y cómo
Las pruebas forman parte del proceso de regularización de quienes portan gafete o tarjetón para operar una unidad. Las realiza un laboratorio con convenio y certificación para ese procedimiento en el estado, y se aplican de forma continua, no en operativos aislados. El propio titular de Movilidad ha explicado que el ejercicio de 2026 va emparejado con la capacitación: quien pasa por el trámite pasa también por la prueba.
La comparación entre años ayuda a dimensionar. Durante 2025 se registraron entre 30 y 40 resultados positivos. En 2026, hasta el corte informado esta semana, son alrededor de ocho. La caída puede leerse de varias maneras —más conciencia, autoselección de quienes saben que van a reprobar, distinto ritmo de aplicación—, y ninguna autoridad se ha aventurado a explicarla del todo.
El fondo del asunto
Detrás del antidoping hay una discusión que el gremio del transporte en México ha esquivado durante años: el consumo de sustancias entre operadores casi nunca aparece solo. Suele viajar acompañado de jornadas largas, sueldos atados al número de vueltas, presión por cumplir horarios y, con frecuencia, poco acceso a servicios de salud. Sancionar al conductor que da positivo resuelve el riesgo inmediato en la calle; no toca las condiciones que lo pusieron ahí.
Por eso el convenio con Salud es la parte interesante de la noticia. Si el protocolo funciona —y eso está por verse, porque todavía no se firma— Tabasco tendría un mecanismo que va más allá del castigo: detección, canalización y seguimiento. Es, en pequeño, lo que las empresas de transporte de carga más grandes del país ya hacen con sus operadores, y lo que el transporte urbano concesionado casi nunca puede costear.
Cruce de fuentes
La información fue contrastada en cuatro medios locales y nacionales que cubrieron el reporte de la Semovi entre el 16 y el 17 de septiembre de 2026: El Heraldo de Tabasco (Organización Editorial Mexicana), Tabasco HOY, XEVA y Azteca Veracruz. Las cuatro coinciden en el volumen de pruebas, en el número de positivos de 2026 y en la existencia del convenio en trámite con la Secretaría de Salud. Las diferencias entre versiones son de matiz: algunos reportes hablan de «poco más de seis mil» y otros redondean la cifra.
Fuentes consultadas
- El Heraldo de Tabasco (OEM)
- Tabasco HOY
- XEVA Noticias
- Azteca Veracruz — reporte del 17 de septiembre de 2026
Foto: Alfonsobouchot, Wikimedia Commons, dominio público. Imagen ilustrativa.






