El Gobierno federal puso números sobre la mesa. El Programa de Infraestructura Carretera —la apuesta de obra pública más grande de este sexenio en materia de transporte terrestre— lleva 1,796 kilómetros concluidos, apenas el 15% de una meta que contempla intervenir 11,366 kilómetros de carreteras y caminos en todo el país.
La cifra se presentó este miércoles en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con el dato que más peso tiene en el plan: una inversión de 647 mil 832 millones de pesos distribuida a lo largo del sexenio. Otros 4,223 kilómetros están en proceso de ejecución, es decir, con obra andando.
Dinero privado, carreteras públicas
El punto fino del esquema está en cómo se financia. El programa combina inversión pública directa con lo que el Gobierno llama «inversión mixta»: capital privado que entra a la obra sin que el Estado entregue concesiones. La propiedad de las carreteras se queda del lado público, y ese matiz es el que diferencia este modelo del boom concesionario de sexenios anteriores.
El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) es la pieza financiera del arreglo. Su director general, Jorge Alberto Mendoza Sánchez, detalló que la institución tiene a su cargo 19 proyectos: 14 ya cuentan con el visto bueno de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y cinco siguen en análisis. En conjunto suman unos 213 mil 868 millones de pesos.
Las cuentas de empleo que acompañan al paquete de Banobras hablan de 177 mil 862 plazas directas y 144 mil 745 indirectas. Son proyecciones, conviene recordarlo, no empleos ya creados.
Los caminos que no aparecen en el mapa
Más allá de las autopistas de peaje, el programa reserva más de 3 mil kilómetros para el rubro de Caminos Prioritarios: rutas rurales y de interconexión regional que rara vez salen en los anuncios, pero que suelen ser la diferencia entre sacar una cosecha a tiempo o dejarla en el rancho.
Para el sector del autotransporte, el avance de 15% a esta altura del sexenio deja una lectura mixta. Hay obra en marcha y un esquema de financiamiento definido, pero el grueso del kilometraje —más de 5 mil kilómetros que ni siquiera están en ejecución— todavía depende de que los flujos de inversión lleguen en tiempo. Y en carreteras, el retraso no se mide en meses: se mide en costos de operación, llantas y horas de conductor.
Cruce de fuentes
Esta nota contrasta la información publicada por El Heraldo de México, Milenio, la revista especializada T21, Centro Urbano y Quadratín México. Las cinco coinciden en el monto de 647 mil 832 mdp, en los 1,796 km concluidos y en el 15% de avance.
Imagen de portada: fotografía ilustrativa, no corresponde a los hechos descritos. Autoría: SCT México. Licencia CC0. Disponible en Wikimedia Commons.





